
Debo de ser la persona con menos fuerza de voluntad que existe en el mundo. No soy capaz de hacer nada de lo que me propongo, ni siquiera las cosas mas elementales. En mi cabeza hubo una vocecita interior que me hablaba y me intentaba convencer de las cosas que estaban bien y las cosas que estaban mal, me explicaba lo que debia hacer y lo que no debia hacer. No siempre le hacia caso, algunas veces me salia con la mia y hacia lo que queria, pero de todos modos la voz estaba ahi para regañarme luego. Hoy en dia esa vocecita de mi cabeza ya no existe, acabe con ella no se como, o a lo mejor simplemente decidio no cansarse mas en gritarle a alguien que no lo escucha, o incluso soy yo el que he perdido la facultad de oirla y ella sigue incansable diciendome lo que tengo que hacer. Estoy seguro de que si hoy mismo la pudiera oir, me hablaria de promesas incumplidas, de tiempo perdido y de mi cambio de personalidad. No se que hacer para volver a oir esa voz, daria mi vida para que cada vez que cerrara los ojos volviera, el pequeño grillo, a contarme como la he cagado hoy y como debo arreglarlo mañana...