domingo, diciembre 09, 2007

Epicteto

Alan Shore: Has oido hablar de un filosofo griego que se llamaba epicteto
Marisa: No
Alan Shore: Era un hombre gacioso con una cierta alegria de vivir. Epicteto comparaba a la gente normal con los hilos blancos de una toga, indistinguibles, y queria ser el hilo purpura. Esa pequeña parte que es brillante y hace que todo lo demas parezca elegante y hermoso. Por que, se preguntaba, me pedis que sea como la mayoria y si lo hago como puedo seguir siendo purpura.
Marisa: A veces ser purpura duele un poco...
Alan Shore: Si...

1 comentario:

Anónimo dijo...

A veces estamos tan acomodados en nuestra identidad de hilo blanco que asusta cambiar de color....
Me ha encantado en olor a púrpura que desprende este espacio....