martes, diciembre 18, 2007

Las pequeñas sorpresas

A veces me sorprendo a mi mismo y no para mal. Se da pocas veces y nunca estoy seguro de ke vaya a pasar. Es uno de esos pocos instantes en que cuando me doy cuenta tengo un pequeño esbozo de sonrisa en la cara. La sensacion de estar bien empieza a rondar mi cuerpo y un calorcillo interior crea un ambiente bastante agradable. Son en esos momentos cuando pienso que no soy tan malo, mi vida no va tan mal y sobre todo que la gente es consciente de que existo. Pasados estos tres o cuatro segundos de pausa, el egranaje del mundo vuelve a rugir, a moverse lenta e inexorablemente y yo vuelvo a mi normalidad. Mi mediocre normalidad.

Estoy muy alegre por las ultimas sorpresas. Esas son las ke realmente me hacen sonreir por un buen rato.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

un abrazo

Anónimo dijo...

Buf, las sorpresas siempre alegres por favor. Yo últimamente no he tenido tanta suerte, pero intento mirarlo con un poco de optimismo.

Un saludo!

P.D: soy laura. Sí, tmb tengo blog :PY debes de ser de los pocos que lo van a leer.

Anónimo dijo...

Seguro que el engranaje ruge más a menudo de lo que pensamos, lo que ocurre es que nos habituamos a su ruido..y solo cuando frena por un tiempo percibimos su vuelta a empezar...
Comprendo la sensación de la que hablas, y en este momento la comparto tambien...demasiadas sorpresas, agradables tambien!
Bs*